La Primera Guerra Mundial se extendió a lo largo de cuatro años durante los cuales se produjeron muchas grandes batallas, la mayoría de ellas en el continente europeo, pero también en África y en el Cercano y el Lejano Oriente. El uso de la nueva tecnología industrial de armamento y transporte aumentó el poder destructivo de los ejércitos. Barcos, aviones, trenes y tanques estuvieron al servicio de la guerra y posibilitaron que cualquier parte del mundo pudiera convertirse en campo de batalla.

 

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Alemania tomó la iniciativa y lanzó un ataque a Francia a través de Bélgica. Pretendió resolver el frente occidental para luego concentrarse en el frente oriental. La batalla de Marne se produjo en setiembre de 1914, cuando los alemanes intentaron avanzar hacia París y fueron detenidos por franceses e ingleses. Desde ese momento, las tropas alemanas dejaron de avanzar y se preocuparon por no retroceder. El frente occidental pasó de una guerra de movimientos a una de trincheras. Semanas más tarde, Rusia lanzó un ataque en el frente oriental, que fue detenido por los alemanes en la batalla de Tannenberg. Consiguieron esta victoria gracias a su capacidad de movilizar las tropas en tren. Tanto en Marne como en Tannenberg, los aviones fueron fundamentales para observar e informar los movimientos enemigos.

La última gran batalla de 1914 fue la de Ypres, al norte de Francia, donde por primera vez se utilizaron gases tóxicos. En 1915 la guerra pasó a su fase de desgaste. Las tropas buscaron defender sus posiciones para impedir el avance enemigo. En 1916 se produjo en Francia la batalla de Verdún. Sin un claro vencedor, británicos y franceses se lanzaron al ataque en la batalla del río Somme. Cuando llegó el invierno, solo habían avanzado 12 kilómetros y casi un millón de hombres había muerto.

La batalla naval más importante fue la de Jutlandia, que en mayo y junio de 1916 enfrentó a alemanes e ingleses en el mar del Norte, frente a las costas de Dinamarca. Alemania obtuvo una apretada victoria. A partir de entonces, los submarinos alemanes llevaron la guerra a todos los mares del mundo.

Los enfrentamientos llegaron al norte de África, al Cercano Oriente y a China. Por primera vez, un conflicto se había extendido hasta convertir al mundo entero en un posible campo de batalla.