En 1889 el Brasil proclamó la Primera República, más tarde conocida como la República velha (vieja), que duró hasta la revolución de 1930. Esta etapa se divide en general en dos, la primera llamada la República de la espada, y la siguiente, la República del café con leche. Antes, Brasil venía de una etapa monárquica donde el rey gobernante era Pedro II. Este renunció al trono de Brasil cuando los revolucionarios republicanos se lo solicitaron.

 

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El desarrollo histórico de Brasil fue diferente al del resto de América Latina, no solo porque era colonia portuguesa, sino porque además la Corona portuguesa estaba instalada en su territorio. Tuvo una monarquía local que duró desde 1822 hasta 1889. Pero el proceso revolucionario fue muy particular. Fue el resultado de la lucha entre muchos grupos ideológicamente diferentes: los que defendían a la monarquía, los que defendían el sistema republicano, otros el esclavismo, otros la abolición de la esclavitud, los militares, los civiles, los nuevos empresarios del café o del ganado, entre otros.

El grupo que defendía la idea de una república en Brasil quería la eliminación de la monarquía. El emperador Pedro II era un anciano sin hijos varones y el trono recaería sobre sus hijas mujeres, que se casarían con monarcas de otros Estados europeos. Además, las últimas medidas de la monarquía no conformaban a los grupos que antes la apoyaban. La ley áurea de 1888, que había decretado la abolición de la esclavitud en Brasil, generaba resistencia. Liberar a los esclavos era perjudicial para los intereses económicos de algunos sectores, pues la mano de obra esclava era muy barata y con la nueva ley tendrían que contratar y pagar trabajadores.

Los republicanos aprovecharon este contexto para proclamar la república en 1889. En 1890 se creó una Constitución inspirada en la de Estados Unidos, con un régimen federal. El primer presidente de Brasil fue el militar Deodoro da Fonseca.

Esta primera presidencia y la siguiente se caracterizaron por ser gobiernos autoritarios, que luego pasaron a ser dirigidos por los sectores de hacendados cafetaleros del norte y estancieros ganaderos del sur. Por eso estos períodos son conocidos como República de la espada y República del café con leche.