La invasión portuguesa se desarrolló entre 1816 y 1820 en todo el territorio actual de Uruguay, parte de Argentina y el sur del Brasil. La lucha fue entre los orientales aliados a otras provincias que componían la Liga Federal y las tropas del Imperio de Portugal, dirigidas por Carlos Federico Lecor. Los portugueses contaron con el apoyo de las autoridades porteñas y una parte del patriciado montevideano.

 

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La invasión de Napoleón en 1808 a la península Ibérica provocó la huida de los reyes de Portugal, que se refugiaron en Río de Janeiro. Aun antes de estar instalados en América, habían promovido varias acciones de ocupación de la Banda Oriental. Mucho tiempo antes, en 1680, fundaron Colonia del Sacramento. También habían invadido el territorio oriental en 1811 a solicitud de Francisco Javier de Elío, el representante del poder español. Por otra parte, la reina de Portugal, Carlota Joaquina, era hermana de Fernando VII de España y consideraba que, mientras su hermano estuviera alejado del trono, a ella le correspondía ejercer el control sobre los territorios coloniales.

Esa política respondía a las aspiraciones tradicionales del imperio lusitano de controlar la región y llevar sus límites hasta el Río de la Plata, que consideraban la frontera natural del Imperio. Por otro lado, controlar el Río de la Plata era importante para el desarrollo de Brasil, pues era la salida natural de la producción del rico interior del continente.

El avance de la Revolución oriental inquietaba mucho a los monarcas portugueses, pues tenían miedo de que la revolución llegara a su territorio y pusiera en peligro la supervivencia de la monarquía. Por otro lado, en 1816 las condiciones eran muy favorables para la Corona portuguesa. Contaba con la complicidad de Buenos Aires, que veía en Portugal un aliado ideal para derrotar a los federales.

Los portugueses aprovecharon estas circunstancias y avanzaron sobre el territorio oriental. Rápidamente llegaron hasta Montevideo, que recibió con alegría al ejército invasor. En poco tiempo la Banda Oriental fue completamente ocupada por las fuerzas portuguesas y anexada al Imperio portugués con el nombre de Provincia Cisplatina. La ocupación lusobrasileña se prolongó hasta 1828.