John Davidson Rockefeller nació en Nueva York en 1839 y fue el empresario norteamericano más exitoso que se haya conocido. Su empresa llegó a ser una de las más ricas de la historia y logró el control de toda la producción petrolera de los Estados Unidos. El gobierno norteamericano enfrentó a la enorme empresa de Rockefeller para darle oportunidad de desarrollo a sus competidores. A pesar de eso, la influencia de Rockefeller sobre la industria dejó una marca permanente en la economía del mundo.

 

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Rockefeller fue uno de los seis hijos de una familia de origen alemán que emigró a Estados Unidos. Estudió en varias escuelas públicas y en la escuela comercial. A los 16 años comenzó a trabajar en una empresa de venta de productos agrícolas. A los 20 años estableció su propia empresa de ese rubro, pero pronto se dio cuenta de que su futuro estaba en otra área de la economía: los combustibles. Pocos años después adquirió su primera refinería de petróleo. Las refinerías son las industrias que se dedican a convertir el petróleo crudo, recién extraído de la tierra, en derivados como nafta, gasolina o querosene. Más tarde, Rockefeller fundó la empresa que haría historia en la industria petrolera: la Standard Oil Company.

Rockefeller se propuso comprar todas las empresas que podían competir con la suya pero no todos los dueños de esas empresas querían vendérselas, aunque fue convenciéndolos u obligándolos. La Standard Oil era cada vez más poderosa y Rockefeller comenzó a ser conocido como el dueño de la industria petrolera de los Estados Unidos. La compañía ya no se limitaba a la extracción del petróleo, sino que también se encargaba de su distribución  en sus propios ferrocarriles y de la comercialización en sus estaciones de servicio.

Al gobierno de Estados Unidos no le convenía que una sola empresa controlase un área tan importante de la economía, de modo que declaró que las empresas como la Standard Oil Company eran ilegales porque no permitían la libre competencia. Por ello fue dividida en 37 empresas más pequeñas, aunque siguieron siendo propiedad de Rockefeller.

Con el paso de los años, Rockefeller abandonó su trabajo como empresario por problemas de salud y se dedicó a la ayuda a personas necesitadas y a la construcción del Rockefeller Center, un gran rascacielos.