Fructuoso Rivera fue lugarteniente de Artigas. Adhirió al ejército portugués en 1820 e integró el gobierno brasileño en el período de la Provincia Cisplatina. En 1825 se unió a Juan Antonio Lavalleja en la segunda etapa de la independencia. Fue el primer presidente del Uruguay y derrocó al segundo, Manuel Oribe, dando inicio así a la Guerra Grande. Sus seguidores se identificaron con la divisa que dio origen al Partido Colorado. Es un ejemplo de lo que fueron los caudillos en la historia uruguaya.

 

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Fructuoso Rivera nació en 1784. Pertenecía a una familia de grandes propietarios rurales. Participó en la batalla de Las Piedras y enfrentó a las tropas portuguesas que invadieron la Banda Oriental en 1811. Acompañó a Artigas al Ayuí. En 1815 lideró la expedición que derrotó a las fuerzas porteñas en Cepeda. Entre 1817 y 1820 luchó contra los portugueses. Cuando fue derrotado se incorporó a ese ejército y colaboró con el régimen lusobrasileño. En 1825 se unió al movimiento liderado por Lavalleja.

En 1830 fue designado como primer presidente del Estado Oriental. Durante su presidencia hizo frente con éxito a varios levantamientos de Lavalleja. En su gobierno se llevó a cabo la acción de Salsipuedes, donde varios centenares de charrúas fueron emboscados por Bernabé Rivera y sus hombres. El objetivo de esa acción fue eliminar lo que se consideraba un problema para el orden del nuevo país: las etnias nómades. Muchos indígenas murieron en Salsipuedes. A pesar de eso, aún hoy se puede reconocer la presencia indígena en la población uruguaya, aunque es menor que en otras partes de América.

Durante la presidencia de Oribe, Rivera fue el protagonista de los levantamientos que produjeron la renuncia de Oribe y provocaron la Guerra Grande. Rivera volvió a ser presidente hasta que 1843 fue desplazado por los doctores dela Defensa. En 1853 fue nombrado, junto con Lavalleja y Flores, miembro de un triunvirato de gobierno, pero murió en 1854, antes de asumir el cargo.

Fue un caudillo nacional muy importante. Sus seguidores contemporáneos lo definían así: “Preguntad quién es el mejor jinete de la República, quién el mejor baqueano, quién el de más sangre fría en la pelea, quién el mejor amigo de los paisanos, quién el más generoso de todos, quién en fin el mejor patriota, y responderán todos: el general Rivera”.