Contenidos Educativos Digitales Línea de tiempo

  1. 1776 - 1800
  2. 1801 - 1825
  3. 1826 - 1850
  4. 1851 - 1875
  5. 1876 - 1900
  6. 1901 - 1925
  7. 1926 - 1950
  8. 1951 - 1975
  9. 1976 - 2000
  10. ACTUALIDAD
  1. 1976 - 1980
  2. 1981 - 1985
  3. 1986 - 1990
  4. 1991 - 1995
  5. 1996 - 2000

El sida 1981-2017/ Mundo

Ficha

En las dos últimas décadas del siglo XX, la aparición del sida provocó un profundo impacto, por tratarse de una enfermedad de la que se sabía muy poco y que podía provocar la muerte en pocos meses. La investigación científica ha logrado desarrollar tratamientos capaces de detener el progreso del virus y alargar la vida de las personas infectadas. De igual modo, la prevención ha podido frenar la expansión de la epidemia. A pesar de estos avances, muchos enfermos siguen sufriendo discriminación.

SIDA es la sigla por la que se conoce al síndrome de inmunodeficiencia adquirida, una enfermedad provocada por el virus de inmunodeficiencia humana conocido como VIH. El virus se trasmite a través de fluidos corporales como la sangre, el semen, las secreciones vaginales y la leche materna, y hace que el sistema inmune no sea capaz de defender al organismo de las infecciones.

Los primeros casos de sida fueron anunciados en Estados Unidos en junio de 1981. Allí aparecieron casos de neumonía y cáncer de piel que a los médicos les resultaron sospechosos. Las infecciones aprovechaban la reducción de las defensas producidas por el virus para provocar la muerte en pocos meses. Los primeros infectados eran hombres jóvenes que habían tenido relaciones sexuales con otros hombres. En un principio esto llevó a pensar, de manera equivocada, que el sida era una enfermedad exclusiva de la población homosexual.

En 1984, dos científicos franceses lograron identificar el virus. El descubrimiento abrió una nueva etapa en la búsqueda de tratamientos y de una vacuna. Aunque la cura todavía no ha sido encontrada, en la actualidad existen tratamientos que impiden que el sida progrese en el organismo, de modo que una persona enferma puede vivir una vida larga y normal. Para evitar que la enfermedad se siga expandiendo entre la población han sido muy importantes las medidas de prevención como el uso del condón en las relaciones sexuales.

La ignorancia acerca del origen de la enfermedad y sus formas de contagio ha llevado a que los enfermos fueran discriminados, dificultando su vida social, el desarrollo de sus estudios y su trabajo. Para muchos, la condena social ha sido una carga tan dura como la enfermedad, por eso es importante saber que el sida no se trasmite por dar la mano, abrazar o besar.