El romanticismo fue una corriente filosófica que influyó en la cultura y la política durante el período de las revoluciones del siglo XIX. A las personas pertenecientes a esta corriente se les llamó románticos y fueron muy importantes en la formación de las nuevas naciones europeas. El romanticismo surgió como un camino diferente a las formas del arte y el pensamiento de la Ilustración. Los sentimientos y las emociones eran el centro de las propuestas de los artistas y pensadores románticos.

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Durante el período conocido como la Ilustración hubo una enorme confianza en la razón humana y su capacidad de análisis. El romanticismo surgió como una reacción opuesta a esas ideas. Este movimiento comenzó en Alemania y luego se extendió a los demás países. Los románticos no negaron el valor del pensamiento y la ciencia, pero para ellos las personas eran más que máquinas de razonar y entender. Los sentimientos y las emociones fueron revalorizados por los románticos, quienes construyeron sobre ellos el arte y el pensamiento de su época.

Los románticos pensaban que el mundo no era una maquinaria que podía entenderse por medio de la razón, pues en la naturaleza existían misterios que la ciencia no podía explicar. Por el contrario, creían en la suerte, en los mitos mágicos y en las leyendas del pasado. El arte de los románticos no nacía de la inteligencia, sino de los sentimientos, la pasión y el instinto. Ellos buscaban en su interior las emociones que podían convertirse en música, pintura o literatura. Los románticos defendían su derecho a la libertad, el derecho a encontrar su propio camino.

Los pensadores ilustrados pensaban que la cualidad que distinguía al hombre de los animales era la capacidad de razonar. Los románticos no estaban de acuerdo. Ellos creían que lo que separaba al ser humano de las bestias era su posibilidad de sentir amor.

Las ideas románticas cambiaron a Europa y se expandieron por todo el mundo. Amaban la naturaleza frente a la civilización, despreciaban el estilo de vida burgués y promovían el amor libre y el liberalismo en política. Su pasión por la libertad y la fuerza de las emociones influyó de forma decisiva en el desarrollo de las artes, la ciencia y el pensamiento de su época. El romanticismo tuvo una importante influencia en la formación de los Estados nacionales.