Luego de una década de gran crecimiento económico y desarrollo industrial, la economía de Estados Unidos sufrió una profunda crisis. En octubre de 1929 quebró la Bolsa de Nueva York y la depresión económica producida por la crisis en la década siguiente sería conocida como la gran depresión: un periodo caracterizado por el crecimiento del desempleo y el cierre de miles de bancos. La crisis afectó de manera diferente al resto del mundo pero nadie permaneció indiferente ante ella.

 

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Luego de la Primera Guerra Mundial, Estados Unidos vivió una época de optimismo y prosperidad conocida como los felices años veinte. El país había salido fortalecido de la guerra gracias a la victoria y a que era el principal prestamista de los países europeos. La producción industrial aumentaba y las personas consumían cada vez más. A su vez, la especulación en la Bolsa de Valores se había convertido en una manera atractiva de obtener ganancias rápidas, y para poder hacerlo, muchas personas pedían préstamos a los bancos.

Pero a comienzos de 1929 la economía de Estados Unidos daba muestras de fragilidad: la industria seguía produciendo pero el consumo se había reducido y la Bolsa había sufrido algunas caídas. El jueves 24 de octubre de 1929, conocido como el jueves negro, se produjo el desplome de la Bolsa de Valores de Nueva York: el precio de las acciones bursátiles cayó y causó pánico entre sus propietarios, que querían venderlas antes de que siguieran bajando de precio. Muchos, desesperados por las pérdidas, llegaron a suicidarse lanzándose desde los rascacielos.

Los efectos de la crisis se sintieron con más intensidad a partir de 1930. Comenzaba la llamada gran depresión. En 1933, el 25 % de los estadounidenses en edad de trabajar estaba desocupado, miles de bancos habían quebrado y las industrias cerraban por no poder comercializar su producción. La crisis no solo afectó a Estados Unidos, sino que tuvo un profundo impacto en la economía internacional.

El plan conocido como New Deal (1933-1938), impulsado por el presidente Franklin D. Roosevelt, fue la forma que Estados Unidos encontró para comenzar a superar la depresión, y significó un gran cambio en la política económica de un país caracterizado hasta entonces por la poca intervención del Estado en la economía.