La independencia menos violenta de América fue la de Brasil. Mientras las colonias españolas luchaban a fuego y espada por la libertad, en Brasil el príncipe Pedro, hijo del rey de Portugal, desobedecía las órdenes de su padre. El príncipe se puso del lado de los independentistas y declaró él mismo la independencia. Fue coronado como emperador con el nombre de Pedro I. Así, Brasil se convirtió en la primera monarquía independiente de América.

 

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La situación de la colonia portuguesa de Brasil era muy diferente a la de las colonias del reino español. El rey Juan de Portugal, antes de caer preso por Napoleón, había decidido irse con su familia a Brasil. En esta colonia no hubo un movimiento juntista porque el rey se instaló en la colonia y desde allí gobernó. Aunque muchos brasileños querían la independencia, el poder del rey estaba muy cerca y era difícil derrocarlo.

El rey Juan vivió doce años en Brasil, pero en 1820 los portugueses le exigieron que volviera a su país. El rey partió entonces a Portugal llevándose a su familia, sus funcionarios y todas las riquezas que pudo cargar. El único representante de la Corona que dejó Juan fue su hijo Pedro, que tenía 23 años de edad.

Cuando el rey volvió a Europa, los independentistas brasileños empezaron a conversar con el príncipe, buscando en Pedro un aliado para liberarse de Portugal, y le propusieron coronarlo como emperador del Brasil. Cuando su padre se enteró de la propuesta le exigió que regresara a Portugal, pero Pedro decidió quedarse en Brasil, desobedeciendo las órdenes del rey. Ese acto ya significaba el inicio de la independencia brasileña.

Pedro, acompañado de un grupo de patriotas, declaró la independencia del Brasil en un acto llamado Grito de Ipiranga, donde expresaron: “Independencia o muerte”. Dos meses después, en diciembre de 1822, fue coronado emperador del Brasil con el nombre de Pedro I.

No hubo grandes resistencias ni enfrentamientos importantes con los portugueses. Las pocas rebeliones violentas que hubo a favor de Portugal fueron fácilmente derrotadas. En 1825, el rey Juan VI reconoció la independencia de Brasil y a su hijo Pedro como emperador.