Durante la modernización, una de las transformaciones más importantes se generó en la vida política del Uruguay. En pocos años el gobierno adquirió más capacidad de controlar todo el territorio. De ese modo el Estado se hizo más fuerte y pudo ejercer su autoridad en todo el país. El desarrollo de un ejército nacional, las innovaciones técnicas en comunicaciones y transporte, la renovación del sistema legal y la ampliación de las funciones hicieron que el Estado estuviera cada vez más presente.

 

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El proceso de fortalecimiento del Estado tuvo su mayor empuje durante el militarismo. Los gobiernos de Lorenzo Latorre y Máximo Santos introdujeron varios cambios que hicieron posible la unificación del poder. Entre estas reformas fue fundamental la transformación del ejército en una fuerza profesional y nacional permanente. A la vez, el ejército fue adquiriendo armamento exclusivo, lo que le brindó ventajas sobre cualquier movimiento armado.

Junto con las transformaciones en materia militar, se sumaron otros progresos técnicos que hicieron posible controlar todo el territorio. El ferrocarril y el telégrafo le dieron al gobierno la capacidad de comunicarse en forma permanente con el interior del país y de movilizar a sus tropas rápidamente si eso era necesario.

También se modernizó el sistema jurídico, es decir, el que tiene que ver con las leyes. Se aprobaron varios Códigos legales. Se profesionalizó a los jueces, con lo que la aplicación de las leyes se pudo garantizar mejor. En forma paralela el Estado buscó hacerse cargo de funciones que cumplían otras instituciones, como la Iglesia Católica. Entre 1879 y 1886, el Registro Civil adquirió cada vez más importancia al encargarse de registrar los nacimientos, las muertes y los matrimonios. En 1885, el matrimonio civil pasó a ser el único con valor legal.

También fue muy importante el apoyo del Estado a la reforma vareliana. La escuela primaria pública, es decir la del Estado, incorporó con la reforma los principios básicos de gratuidad, obligatoriedad y laicidad. La escuela de este modo llegaba a todos. El objetivo era educar en las primeras letras, promover la enseñanza científica y formar nuevos ciudadanos. El Estado construyó escuelas en todo el país y tomó la responsabilidad del control de la educación pública y la formación de los maestros.